Salmo Contra los Enemigos

Cuál es el salmo más poderoso para alejar a los enemigos

La gente malvada abunda en esta vida y debemos saber cómo defendernos. Por ese motivo les compartiré un poderoso salmo contra los enemigos que los ayudarán a enfrentarlos, a combatirlos y a sentirse más protegidos.

Salmo Contra los Enemigos

Salmo 59 Derrotar a mi Enemigo

A continuación encontrarán el primer texto que los ayudará a pelear contra esos seres malignos que solo buscan lastimarlos. Utilizarlo es sencillo, solo deben leerlo y orar un Padre Nuestro después para lograr una verdadera conexión con Dios. Igualmente, desde mi punto de vista, con el salmo 59 derrotar a mi enemigo será algo bastante sencillo.

Salmo 59 Explicación

Salmo 59: Oración Pidiendo ser Librado de los Enemigos

Líbrame de mis enemigos, Dios mío; ponme a salvo en lo alto, lejos de los que se levantan contra mí. Líbrame de los que hacen iniquidad, y sálvame de los hombres sanguinarios. Porque, he aquí, han puesto emboscada contra mi vida; hombres feroces me atacan, pero no es por mi transgresión, ni por mi pecado, Señor. Sin culpa mía, corren y se preparan contra mí. Despierta para ayudarme, y mira. Tú, Señor, Dios de los ejércitos, Dios de Israel, despierta para castigar a todas las naciones; no tengas piedad de ningún inicuo traidor. (Selah)

Regresan al anochecer, aúllan como perros, y rondan por la ciudad. He aquí, se jactan con su boca; espadas hay en sus labios, pues dicen: ¿Quién oye? Mas tú, oh Señor, te ríes de ellos; te burlas de todas las naciones.

A causa de su fuerza esperaré en ti, porque Dios es mi baluarte. Mi Dios en su misericordia vendrá a mi encuentro; Dios me permitirá mirar victorioso sobre mis enemigos. No los mates, para que mi pueblo no se olvide; dispérsalos con tu poder, y humíllalos, oh Señor, escudo nuestro. Por el pecado de su boca y la palabra de sus labios, sean presos en su orgullo, y por las maldiciones y mentiras que profieren. Acábalos en tu furor, acábalos, para que ya no existan; para que los hombres sepan que Dios gobierna en Jacob, hasta los confines de la tierra. (Selah)

Regresan al anochecer, aúllan como perros, y rondan por la ciudad; merodean buscando qué  devorar, y si no se sacian, gruñen. Pero yo cantaré de tu poder; sí, gozoso cantaré por la mañana tu misericordia; porque tú has sido mi baluarte, y un refugio en el día de mi angustia. Oh fortaleza mía, a ti cantaré alabanzas; porque mi baluarte es Dios, el Dios que me muestra misericordia.

Salmo Contra los Enemigos

Salmo para Destruir Enemigos

A diferencia del salmo contra los enemigos que encontraron en la sección anterior este texto busca una solución más fuerte o poderosa. En este fragmento encontramos una súplica a Dios en la que solicitamos su intervención. Le pedimos que use su poder para dejar fuera de combate a nuestros enemigos más feroces.

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Salmo 35

 

Salmo 35 Oración de un justo perseguido

Combate, oh Señor, a los que me combaten; ataca a los que me atacan. Echa mano del broquel y del escudo, y levántate en mi ayuda. Empuña también la lanza y el hacha para enfrentarte a los que me persiguen; di a mi alma: Yo soy tu salvación. Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; sean puestos en fuga y humillados los que traman el mal contra mí. Como paja delante del viento, con el ángel del Señor acosándolos.

Sea su camino tenebroso y resbaladizo, con el ángel del Señor persiguiéndolos. Porque sin causa me tendieron su red; sin causa cavaron fosa para mi alma. Que venga destrucción sobre él sin darse cuenta, y la red que él mismo tendió lo prenda, ¡que caiga en esa misma destrucción!

Y mi alma se regocijará en el Señor; en su salvación se gozará. Dirán todos mis huesos: Señor,  ¿quién como tú, que libras al afligido de aquel que es más fuerte que él, sí, al afligido y al necesitado de aquel que lo despoja? Se levantan testigos malvados, y de lo que no sé me preguntan.

Me devuelven mal por bien para aflicción de mi alma. Pero yo, cuando ellos estaban enfermos, vestía de cilicio; humillé mi alma con ayuno, y mi oración se repetía en mi pecho. Como por mi amigo, como por mi hermano, andaba de aquí para allá; como el que está de duelo por la madre, enlutado me encorvaba. Pero ellos se alegraron en mi tropiezo, y se reunieron; los agresores, a quienes no conocía, se juntaron contra mí; me despedazaban sin cesar. Como bufones impíos en una fiesta, rechinaban sus dientes contra mí.

¿Hasta cuándo, Señor, estarás mirando? Rescata mi alma de sus estragos, mi única vida de los leones. En la gran congregación te daré gracias; entre mucha gente te alabaré. No permitas que se regocijen a costa mía los que injustamente son mis enemigos, ni que guiñen el ojo con malicia los que sin causa me aborrecen. Porque ellos no hablan paz, sino que piensan palabras engañosas contra los pacíficos de la tierra, y abrieron bien grande su boca contra mí; dijeron: ¡Ajá, ajá, nuestros ojos lo han visto!

Tú lo has visto, Señor, no calles; Señor, no estés lejos de mí. Despierta y levántate para mi defensa y para mi causa, Dios mío y Señor mío. Júzgame conforme a tu justicia, oh Señor, Dios mío; que no se rían de mí. No digan en su corazón: ¡Ajá, lo que queríamos! Que no digan: ¡Lo hemos devorado! Sean avergonzados y humillados a una los que se alegran de mi mal; cúbranse de vergüenza y deshonra los que se engrandecen contra mí.

Canten de júbilo y regocíjense los que favorecen mi vindicación; y digan continuamente: Engrandecido sea el Señor, que se deleita en la paz de su siervo. Y mi lengua hablará de tu justicia y de tu alabanza todo el día.

Salmo Contra los Enemigos

Salmo para Callar Bocas

Por último, compartiré un salmo que los ayudará a enfrentar a esos enemigos que se ocultan en las sombras, que no dan la cara y que generan rumores sobre ustedes.

Danos ayuda contra el adversario, pues vano es el auxilio del hombre. En Dios haremos proezas, y Él hollará a nuestros adversarios. Salmo 60 : 11-12

En este texto encontrarán una oración que habla del poder de Dios para sobreponerse a las dificultades. Es un salmo muy antiguo, muy poderoso y efectivo. Léanlo cada vez que sientan que están en peligro o que se noten faltos de energías.

Salmo Contra los Enemigos

Salmo 60

Salmo 60: Lamento y oración en la derrota

Oh Dios, tú nos has rechazado, nos has quebrantado, te has airado. Restáuranos, oh Dios. Has hecho temblar la tierra, la has hendido; sana sus hendiduras, porque se tambalea. Cosas duras has hecho ver a tu pueblo; nos has dado a beber vino embriagador. Has dado un estandarte a los que te temen, para que sea alzado por causa de la verdad. (Selah) Para que sean librados tus amados, salva con tu diestra, y respóndeme.

Dios ha hablado en su santuario: Me alegraré, repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot. Mío es Galaad, mío es Manasés, Efraín es el yelmo de mi cabeza, Judá es mi cetro. Moab es la vasija en que me lavo; sobre Edom arrojaré mi calzado; clama a gritos, oh Filistea, a causa de mí.

¿Quién me conducirá a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará hasta Edom? ¿No eres tú, oh Dios, el que nos ha rechazado? ¿No saldrás, oh Dios, con nuestros ejércitos? Danos ayuda contra el adversario, pues vano es el auxilio del hombre. En Dios haremos proezas, y Él hollará a nuestros adversarios.